Un gran día... un día perfecto que hace que olvides tantos malos de impotencia y mala mar...
Una previsión que tampoco te daba pie a visualizar el día perfecto, el mar glassy con la ola abriendo cual sueño de todo surfero…
Una mañana que asomas a la playa, cuesta decidir donde entrar, con gente o sin gente, con mas tamaño o menos…
Finalmente y después de mucho esfuerzo encuentras tu sitio, la ves venir, aquí está, allá voy… antes que te quieras dar cuenta no has parado de coger buenas olas y el sueño sigue vivo…
Al terminar la sesión, cansado e ilusionado miras a tus colegas y sonríes… sabedor de un buen día de surf…




